Marco se nos va

Estimado Marco. Gracias por tu iniciativa de despedirte públicamente del grupo en este nuestro blog. Nosotros queremos también aprovechar este espacio para dedicarte unas palabras. Lo nuestro es un poco más largo porque somos cuatro

Maikel macarni
“Cuando un amigo se va queda un espacio vacío que no lo puede llenar la llegada de otro amigo” dice Alberto Cortez en su canción. Tampoco es para ponerse tan melodramático. A uno ya le ha tocado vivir varias veces esta experiencia. Algún componente del equipo se marcha y hay que recomponerlo todo de nuevo. Por fortuna, de estas experiencias uno va sacando conclusiones. La primera es que nadie somos insustituible. La segunda me parece más importante. Cada persona que forma parte de un equipo deja su impronta en el mismo. Una impronta que se traduce en la dinámica de relaciones internas entre los miembros y en unos resultados al exterior. La marcha de Marco de Getbeat se notará. El grupo seguirá funcionando, pero sonará diferente. Y las relaciones entre sus miembros también cambiarán. Las cosas no serán mejores o peores. Simplemente, diferentes. Y de vez en cuando, echaremos de menos a Marco, a ese quinto getbeat que pedía un trinaranjus y un sándwich vegetal, mientras los demás pedíamos cerveza y una hamburguesaza, a un músico con ascendencias jazzeras que sabía poner coto a nuestros desmanes rockeros cuando nos íbamos de madre. Y que supo liderar el grupo cuando sufrió la gran crisis de la marcha inesperada de dos de sus componentes. No en vano, se vuelve a Italia con un cargo de “jefazo”. Querido Marco, ya somos historia. Tu para nosotros, y nosotros para ti. Os dejo el video aludido del gran Alberto Cortez, famoso cantautor argentino

 

Ringacio

Poco más se puede decir que no hayan dicho mis compañeros. Un excelente músico y persona del que sentiremos su marcha; aunque personalmente me alegro que pueda volver a su casa y criar a su pequeña allí en Italia. Y dicho sea de paso, obviando los buenos momentos musicales que perdemos y lo que me pudo enseñar como músico y como persona, dejaré como recuerdo de él lo que aprendí de los Italianos, que como en todos los lugares, odian los estereotipos: Ni hablan gesticulando con los dedos cerrados, ni dicen eso de “ma qui cosa face”, y además, les molesta, igual que a nosotros nos saluden diciendo “¿español?¡olé, toros, sevillanas!”, pero aquí tenemos la muy mala costumbre de hacérselo, sobre todo si vamos con dos copas de más. Y cómo no, lo sorprendente de los restaurantes “La Mafia”, que no parecen otra cosa que el típico restaurante franquicia italiano con tipografía de El Padrino, pero que se convierten en algo de muy mal gusto si pensamos que es como si al ir a Italia nos encontramos un restaurante llamado “La ETA” y se anuncia diciendo que su comida “es la bomba”.

En fin. Sin ánimo de extenderme más, sólo resumiré tu marcha como agridulce, pues te vas por algo mejor, así que sólo desearte que seas feliz.

 

Luis Harrison

Fui el último en entrar en la actual formación del grupo, por lo tanto conocí a Marco al mismo tiempo que al resto de mis compañeros. Desde el primer momento me di cuenta que había buen ambiente entre ellos y eso me agradó, porque siempre he pensado que la primera premisa de un grupo debe ser, eso es obvio, la calidad musical de sus integrantes, pero no menos importante está la calidad humana, esta combinación es precisamente la condición fundamental para que los grupos perduren en el tiempo. Pues bien, ambas características Marco las tiene sobradamente, es un excelente músico y una gran persona, seguramente en sus formas siempre tan comedidas, sea el más educado (en el sentido más tradicional del término) de todos nosotros, y eso se agradece, porque hoy en día precisamente no abundan este tipo de personas.

Pero como ocurre prácticamente con todo, nada dura para siempre y Marco se nos va, junto con su mujer y su pequeña, a su Italia natal. Como es lógico les deseo lo mejor, y entiendo perfectamente que quiera buscar una mejor salida profesional para él y su familia, pero le recomiendo desde el afecto que le tengo, que guarde siempre un hueco en su vida para la música, porque ahora tiene que dedicarse más a su hija pequeña, su familia, profesión, etc., pero en la vida siempre hay etapas, ahora toca esta y la tiene que disfrutar por supuesto, no hay más que ver como se le cae la “baba” cuando ve a su pequeña. Lo que le ocurre a Marco, como a muchos de nosotros es que tenemos otros “amores”, otras “pasiones”, y para él hay están: el jazz (a Marco le encanta este estilo musical y da gusto escucharle), el rock, Beatles, etc., es decir la música en general, que aunque no podamos vivir profesionalmente de ellas, nos acompañan siempre.

Así que le echaré de menos cuando toquemos en un escenario, en los ensayos, y en las conversaciones en su coche cuando volvíamos de algún bolo fuera de Madrid, que por cierto no he conocido a un conductor más prudente en mi vida, puedes ir perfectamente relajado charlando con él, que cumple con todos los límites de velocidad y normas de tráfico, es increíble.

Bueno Marco esto ahora es una despedida, pero quizás en el futuro, ¿quién nos dice que no volvamos a vernos en un escenario tocando algún tema de aquellos cuatro tíos de Liverpool?

Un abrazo muy grande para ti y los tuyos.

Luis

 

Pedro Lennon

“Recuerdo bien a Marco cuando lo conocí. Apareció en mi empresa embutido en un traje (italiano, por supuesto) y con esa elegancia que sólo los italianos pueden exhibir. No tenía pinta de músico lo miraras por donde lo miraras, al revés que yo, que por aquella época vestía camisetas negras y pantalones vaqueros para trabajar (aunque si me veis ahora en el trabajo igual os pasa como a mí con Marco). No coincidimos trabajando juntos en ningún proyecto, pero en algún momento salió a la luz el tema de la música (inevitable) y, como por aquel entonces andábamos los Get Back (el nombre pre-Petrilla jajaja) buscando teclista pues claro, yo ni corto ni perezoso le pregunté que si tocaba el teclado. A pesar de lo rápido que hablo y lo mal que vocalizo me entendió perfectamente y también tuvo que entender perfectamente el brillo en mis ojos cuando dijo que sí. No sé si al día siguiente, pero mucho tiempo más no pasó, y Marco ya estaba en el local con nosotros probando para tocar. Luego ya vinieron los conciertos, los “fine settimana” (él ya me entiende) y demás sorpresas. Esto de que un miembro de una banda se marche también yo lo he vivido muchas veces, como nuestro Doctor Macarni, pero hasta ahora había sido por diferencias estilísticas, personales o de otra índole. Pero con Marco todo es distinto. Esta vez no hay diferencias. No se va de la banda porque no le gustemos o porque no nos guste, y eso va a dejar un hueco muy difícil de llenar porque Marco es un tipo fantástico, y no me refiero a su talento musical, que lo tiene de sobra. Me refiero a su calidad como persona, que es tan enorme que sin duda se le va a echar de menos y mucho. Y lo digo yo, que he compartido mi guitarra con él en muchas ocasiones, y eso que dicen que la guitarra para un guitarrista (que yo no acabo de considerarme como tal) es como su novia, pero aunque sufriera cada vez que la veía volar por encima de los teclados, estaba orgulloso de que un músico de su calibre tocara mi guitarra. Y sin duda que lo voy a echar de menos aunque ahora confiese que en algún concierto preparé el setlist para no tener que hacerlo… Esperemos que nos cuente sus andanzas por las tierras transalpinas y no se olvide de nosotros, que desde luego no lo vamos a olvidar. Aquí tienes tu casa, Marco Buccigrossi (y familia) para lo que sea necesario.”

 

Y para rematar la faena, un regalito. Marco nos ha dejado como regalo la grabación de uno de los temas preferidos del grupo. Nosotros hemos grabado un poco deprisa y corriendo un tema que todavía no hemos interpretado en directo y que ni siquiera hemos visto en los ensayos. Lo que pasa es que viene muy al pelo. Se trata de She´s leaving home. La traducción sería Ella se va de casa. El tema lleva como orquestación un Arpa (interpretada con guitarra por Luis) y un sexteto de cuerda cuyo cometido hubiera corrido a cargo en su mayor parte de Marco. En este caso ha sido grabado por macarni con su nuevo juguetito musical. Los coros también los hubiera hecho Marco. En este caso lo hemos hecho el “coro de gañanes aulladores” de getbeat. Esperamos no haber destrozado demasiado la canción…..

 

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